Valores como la ética, la responsabilidad social, la transparencia, el medio ambiente, así como el equilibrio de la relación empresa familia. El mercado está dando signos de que esta visión de empresa responsable es básica para mantenerse en un mercado competitivo, en gran medida el valor de una empresa en el mercado es superior en la medida de su relación al medio ambiental y de su responsabilidad social .
En un estudio reciente de las empresas Españolas, se ha reportado que el 72% tiene definido una política de responsabilidad social, y un 79% ha elaborado un código de conducta .
La visión de organización responsable, va más allá de la creación de códigos de conducta o de un mayor énfasis en acción social, la búsqueda del equilibrio entre lo social lo económico y el medio ambiente.
Una empresa responsable, debe escuchar; es decir, entender quiénes son sus legítimos interesados y cuáles son sus expectativas, en qué contexto se mueve, cuáles son los riegos que pueden afectarle en le ámbito ético, social y medioambiental y que oportunidades debería considerar para beneficio de la propia empresa.
Debe actuar, diseñando estrategias que respondan a las demandas de los grupos de interés y a las necesidades de su propio negocio e implantar un sistema de gestión, medición y control para asegurar su cumplimiento.
La empresa deberá comunicar, es decir, dar a conocer lo que hace y mantener un contacto fluido con los diferentes grupos de interés. El mercado premia a las organizaciones que puedan mostrar evidencia de gestión articulado de integridad y responsabilidad.
Las empresas altamente profesionales, denotan mecanismos de radar para conocer las inquietudes de los grupos de interés e informar, aportando valores y elementos que favorecen su credibilidad en el mercado.
Entre las características generales que tiene una organización profesionalizada, son las siguientes:
Una estructura funcionalmente organizada;
Contar con una delegación de responsabilidades para la toma de decisiones;
Con un sistema de información formal;
Tener planes y presupuestos;
Con mecanismos de coordinación y control;
Tener normas por escrito, manuales de funciones, manuales de procedimiento, entre otros y
Tener personas capacitadas, debidamente reclutadas y seleccionadas para el cargo.
La transición hacia una organización profesionalmente planeada y manejada es un proceso en el cual la balanza debe inclinarse hacia la empresa. Planificar y profesionalizar la empresa no es una cuestión superflua, sino algo esencial.
Cuando la compañía continua creciendo los métodos instintivos de gestión deben ceder paso aun manejo “profesionalizado” de la empresa: es decir, emplear un criterio inspirado en la planificación y el control del crecimiento, a través de la aplicación de métodos estratégicos de gestión.
Una dirección profesional
El profesionalismo de la dirección, requiere de una responsabilidad corporativa al nivel de la empresa. La dirección requiere de un alto grado de sensibilidad y conciencia social, ya que estamos en una época de cambios vertiginosos y esto conlleva que la sociedad cambie cada vez más rápido. En un entorno de globalizado, los consumidores y la sociedad en general exigen a las compañías un comportamiento responsable que vaya más allá del cumplimiento de la legislación y de la creación de puestos de trabajo. Ello refleja un creciente activismo de organismos de la sociedad civil y de los medios de comunicación, que resulta en un aumento de la presión y el escrutinio sobre el profesionalismo de las empresas.
En este sentido, se necesitan personas que sean capaces, no sólo de gestionar el sistema existente, sino que además puedan cambiarlo. Líderes capaces de captar estas nuevas tendencias sociales, integrarlas en la estrategia de negocios y convertir los retos actuales en oportunidades de negocio.
Este nuevo profesionalismo que exige la sociedad de los líderes empresariales, se puede caracterizar, por una clara visión del futuro y una gran flexibilidad para adaptarse a las nuevas situaciones del entorno, estos líderes vislumbran el camino a seguir, planifican y gestionan lo que necesitan para conseguir su objetivo y conocer los riesgos y los obstáculos que se presentan para llegar.
Fuente. Factores determinantes del éxito y fracaso del proceso de sucesión en la empresa: Editorial de las Palmas de Gran Canarias. The work-family challenge, rethinking employment: Sage Publications Ltd. Estrategias para la dirección de empresas familiares: Cicle Joan Sardá y Dexeus Fundación Caixa de Sabadell. Winihard Grafics, S.L. Revista: “Financial Times”, Vol. 10, octubre, 2007. Autor: José Villegas.
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